La contribución de las vanguardias históricas del siglo xx al arte contemporáneo

“Los fenómenos psíquicos representan algo más complejo que una suma de elementos sueltos”. “El conjunto es más que la suma de sus partes”

Por Carlos Julio Miranda Morales (*)

Imagen ilustrativa: Woman with a Burning Candle (Wikimedia commons)

Las investigaciones sobre la percepción en Alemania crearon las bases (o leyes) que sirvieron como fundamento a la estética formal del arte moderno y contemporáneo y cuyos resultados son conocidos como “Las leyes de la percepción”, “Psicología de la Gestalt” o la forma, que fueron adoptadas no solo por la psicología experimental, sino también por otras disciplinas como la comunicación, la sociología y el marketing, la ecología, la arquitectura y las artes visuales. El conocimiento de estas leyes permitió a todas las actividades creativas, la posibilidad de representar el mundo circundante a través de la óptica de las totalidades y configuraciones complejas.

El art nuveau

El Art Nouveau fue el estilo artístico predominante entre los años 1810 y las primeras décadas del siglo XX. Fue un estilo de transición que dominó los diseños y las artes visuales durante casi todo el s. XIX y fue el comienzo de una nueva e importante etapa de creatividad en las artes que se conoce con el nombre de Las Vanguardias Artísticas del Siglo XX.

Anterior a este nuevo estilo, todo el arte era derivado del historicismo, que es el uso de formas y estilos del pasado; pero el Art Nouveau, a diferencia de lo anterior, lo que buscaba era generar formas e imágenes totalmente nuevas sin reutilizar creaciones pasadas, tanto en la ilustración de libros y revistas (incluyendo la encuadernación y cubiertas) como en el cartelismo (carteles, posters y afiches publicitarios) y todo tipo de soportes: postales, paneles decorativos, papel pintado, estampados textiles, etc., así como en el diseño de tipografías para la imprenta. En este nuevo estilo creado por artistas plásticos y diseñadores había una búsqueda de valores tanto estéticos como espirituales que se le llegó a identificar como un estilo de libertad.

Se trataba de un estilo marcadamente decorativo con un fuerte interés estético creado durante la Belle Époque en Europa y que en poco tiempo se fue posicionando en todo ese continente y Estados Unidos. Debe su nombre a una exposición que realizó el pintor y grabador noruego Edvard Munch (1863 – 1944) en la galería parisina “La Maison del Art Nouveau” y que fue diseñada por Siegfrid Bing (1838-1905). El Art Nouveau presenta distintos nombres según el país del que se trate: modernismo en España, Jugendstil en Alemania, Sezession en Austria, Liberty en Inglaterra, Floreale en Italia, Modernisme o Estilo modernista en Cataluña.

Las únicas conexiones estilísticas que se le pueden atribuir son las del Prerrafaelismo del último Romanticismo inglés, y el Movimiento llamado Art & Craft (Artes y Oficios) fundado por William Morris, y sus colaboradores.

A su extraordinaria difusión contribuyeron, además de su agradable y fácil lectura, tres acontecimientos importantes de la época: 1) la gran profusión en la impresión de revistas ilustradas, 2) el descubrimiento de la litografía por Alois Senefelder en 1897 que propició un avance en la calidad de las impresiones gráficas, 3) las grandes ferias y exposiciones internacionales que exhibían los avances en la producción industrial y en la fabricación de productos de todo tipo, desde las grandes y complejas maquinarias que movían las nacientes fábricas, hasta los más sencillos utensilios de uso doméstico.

De este último acontecimiento mencionaré dos de las exposiciones que tuvieron gran influencia en el desarrollo y evolución hacia el diseño y las artes visuales modernas y contemporáneas: la Gran Exposición Internacional de la Industria de Todas las Naciones (Palacio de Cristal, Londres, 1851), con la participación de 42 países, y la Exposición Universal de Paris de 1889, cuyo Pabellón de Máquinas y su emblemática Torre Eiffel lograron impresionar a sus más de 32 millones de visitantes de todo el mundo.

Una de las principales características del Art Nouveau es que se adapta fácilmente a las circunstancias de la vida moderna, por lo que se halla íntimamente ligado a la producción industrial, desarrollándose en sus inicios en dos vertientes: la arquitectura y el diseño gráfico, aunque tuvo también mucha aceptación en otras áreas del diseño (diseños de moda, textil, de interiores y muebles, las artesanías, etc.) y en las artes plásticas, como la pintura y la escultura.

Pintores de gran renombre como Jules Cherét, Henry de Toulouse-Lautrec, el checo Alphonse Marie Mucha; arquitectos como el inglés Charles Rennie Mackintosh y los belgas Henri Van de Velde y Victor Horta, este último además de diseñador, decorador y urbanista, es considerado precursor del Modernismo, y el genial arquitecto catalán Antoni Gaudí, quienes se encuentran entre los más representativos de este estilo donde la ondulación de los tejados y fachadas, la aplicación de materiales como el hierro forjado, los motivos de vegetación natural y el realce de la figura femenina, el cuidado diseño de la decoración interior y de cada elemento arquitectónico son características esenciales de estas obras.

Otras características formales del Art Nouveau son la utilización de técnicas que le son propias a la reproducción mecánica, como son la litografía, el cartelismo, la impresión, pero con un peculiar estilo modernista de movimientos orgánicos, empleando formas y colores con un tratamiento plástico innovador. Estéticamente resultan imágenes planas, lineales, ornamentales que se reducen a una economía de medios que las dota de singular belleza y se alejan de la figuración para centrarse en el mero adorno, en contraposición tanto del academicismo como del impresionismo, y se sustituyen los temas cotidianos por temas de contenidos conceptuales y simbólicos, en los que destacan la sensualidad, el erotismo y la belleza de la mujer, en su más alto nivel de representación hasta ese momento.

En el siguiente escrito vamos a transitar por una de las corrientes estéticas más controversiales de la historia del arte y de mayor influencia en la transformación formal del arte del siglo XX: el Cubismo.

(*) Carlos Julio Miranda Morales 

Profesor en la Escuela de Diseño Gráfico en la Universidad Marista en México, graduado de Maestría en Comunicación Audiovisual; Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana y Licenciado en Pintura por la Academia de Bellas Artes San Alejandro; profesor del Consejo Nacional de Cultura y el Museo de Bellas Artes de La Habana, Diseñador Gráfico en la TV cubana.

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