Deuda Pública: ¿Quién la paga? (Parte 1)

Entre mayor sea la deuda mayor será la necesidad de cobrar más contribuciones a los ciudadanos y empresarios

Por Dr. Rubén Sánchez Orozco (*)

Imagen ilustrativa: Public Domain Pictures


Mucho se habla de la deuda pública y de la importancia de esta para los países y sus gobiernos, pero poco se comenta sobre los efectos que tiene en la sociedad y sus ciudadanos, específicamente.

Iniciaremos nuestra conversación definiendo qué es la deuda pública: «La deuda pública o deuda soberana se entiende al conjunto de deudas que mantiene un Estado frente a los particulares u otros países». Una definición más desarrollada sería: «Se entiende por deuda pública al conjunto de obligaciones pendientes de pago que mantiene el Sector Público, a una determinada fecha, frente a sus acreedores. Constituye una forma de obtener recursos financieros por parte del estado o cualquier poder público y se materializa normalmente mediante emisiones de títulos de valores en los mercados locales o internacionales y, a través de préstamos directos de entidades como organismos multilaterales, gobiernos, etc.».

Como podemos observar por las descripciones anteriores se deduce que son préstamos para tener liquidez y poder afrontar nuestras necesidades de gasto público, y esto significa solamente que los gobiernos no tienen los ingresos suficientes para cumplir sus obligaciones de gasto.

Mencionaremos entonces cuáles son las formas de obtener recursos por un gobierno. Existen cuatro formas generales de obtener recursos o ingresos para un gobierno y estas son:

  • Vía contribuciones: Son las aportaciones económicas impuestas por el Estado, independientemente del nombre que se les designe (como impuestos, derechos o contribuciones especiales) y son identificadas con el nombre genérico de tributos debido a la imposición unilateral por parte del ente público.
  • Deuda Pública: Conjunto de deudas que mantiene un Estado frente a los particulares u otros países.
  • Precios y Tarifas: Utilidades generadas por venta de productos y servicios de empresas gubernamentales.
  • Ingresos de capital o utilización del patrimonio: Un conjunto de bienes y derechos, recursos e inversiones, que como elementos constitutivos de su estructura social o como resultado de su actividad normal, ha acumulado el Estado y posee a título de dueño, propietario, para destinarlos o afectarlos en forma permanente.

Regresando al tema inicial, la adquisición de deuda pública por las naciones se ha convertido en la manera más utilizada por los gobiernos para la obtención de recursos; a los países que cuentan con cierta estructura financiera y desarrollo económico se les facilita la utilización de esta forma de financiamiento para cumplir con sus obligaciones y actividades.

«La deuda global a nivel internacional alcanzó al final de 2019 un récord histórico de 253 billones de dólares, un 322% del PIB Global». (Según datos del instituto de finanzas Internacionales IIF). Las bajas tasas y la necesidad del recurso por problemas económicos de los países y los ciudadanos han impulsado la solicitud del crédito y con ello el endeudamiento de las naciones, sus empresas y sus ciudadanos.

El principal problema de cualquier crédito es el riesgo incumplimiento y, a mayor cantidad de deuda, la probabilidad de incumplimiento aumenta, no solo para las naciones sino para las empresas y personas. Y la relación de deuda entre gobierno, empresas y ciudadanos es estrecha y sine qua non, es decir, a la falta de recursos para pagar la deuda pública el Estado tendrá que recurrir a pedir más deuda para solventar el costo financiero de la misma (pagar interés y capital).

Además, buscará aumentar los ingresos por contribuciones, impuestos directos e indirectos, para obtener los recursos suficientes y poder atender el pago de la deuda (entre mayor sea la deuda mayor será la necesidad de cobrar más contribuciones a los ciudadanos y empresarios); lo anterior reducirá la capacidad de inversión a los empresarios y de consumo a los ciudadanos, ocasionando problemas en el crecimiento económico.

A continuación, un cuadro sobre cifras porcentuales de deuda respecto a su PIB, de los países más endeudados.

Como se pude observar, México se encuentra en una posición media respecto a los países más endeudados. Es importante señalar que en este gráfico se consideró a los 15 mayores países generadores de Producto Interno Bruto.

Como se mencionó anteriormente, el problema del endeudamiento no es otro que la capacidad de pago del gobierno, sus empresarios y ciudadanos, y como los ingresos de los empresarios dependen de la producción y venta de bienes y servicios, la de los trabajadores por su actividad laboral y la del gobierno por las contribuciones que los anteriores realicen, si se detiene o se reduce el ciclo productivo las consecuencia del pago de la deuda empezarán a ser factor sobre la utilización de recursos para solventar las obligaciones de gobierno.

Sin tener los problemas de la pandemia de este año, y sin un sistema tributario eficiente, la política fiscal de nuestro gobierno se planteaba ya agresiva, utilizando estrategias y una mayor presencia fiscal para poder tener mayores ingresos vía contribuciones; pero ahora con las nuevas condiciones económicas en el mundo y en México, la presión a los contribuyentes va a ser mayor, y además se tendrá que recurrir a nuevos créditos, aumentando la deuda pública.

Concluyendo, diremos que todo endeudamiento público lo termina pagando el ciudadano, es decir empresarios y trabajadores públicos y privados. Al cierre del segundo trimestre de 2020, el SHRFSP (Saldo Histórico de Recursos Financieros del Sector Público), indicador que incluye las obligaciones del Sector Público en su versión más amplia, ascendió a 12 billones 73 mil 415.8 millones de pesos.

En un último comentario diremos que todavía no nacen las siguientes generaciones de mexicanos, pero ya tiene un endeudamiento que pagar, no solo por los bonos colocados en el extranjero recientemente por 6,000 millones de dólares a plazo de entre 5 y 31 años, sino por la colocación realizada en el 2010 a un plazo de 100 años por 1,000 millones de dólares, a una tasa del 6.1%. Así es, de ese tamaño, como dirían coloquialmente mis ancestros. Lo importante sería investigar qué se ha hecho con tantos recursos recibidos y dar un seguimiento especial a la utilización de los nuevos endeudamientos.

El siguiente gráfico muestra el nivel de endeudamiento generado por México en los últimos sexenios.

Si se mantiene este comportamiento, mantenido por el gobierno actual, se llegaría a un ritmo de endeudamiento similar al del sexenio anterior. Posteriormente seguiremos con el tema de la deuda y otros cuestionamientos.

Dr. Rubén Sánchez Orozco

Licenciado en Ciencia Política y Administración Pública en la U.N.A.M., obteniendo el grado con la tesis: “El Mercado de Valores y su Modernización en México”. Posgrado en el Mercado de Valores, Universidad Anáhuac del Norte.
Posgrado en Banca de Inversión, Instituto de Capacitación Financiera. Maestría en Finanzas, en la Universidad Anáhuac del Norte, Tesis “Los Requerimientos de capital, base fundamental para la administración de riesgos”. Doctorado en Administración Pública, por la Universidad Anáhuac del Norte, tesis “El poder Legislativo frente al Subdesarrollo Económico de México”.

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